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Cinco canciones de Arjona para romper prejuicios

Publicado: 2015-11-09

Catorce álbumes de estudio, dieciséis álbumes compilatorios, dos álbumes en vivo y cuarenta y ocho sencillos lanzados.

Cinco de sus álbumes de estudio alcanzaron la primera posición en la lista del Billboard al Mejor Álbum Latino, mientras que ocho de sus 'singles' fueron número uno en la lista Billboard de Canciones Pop Latinas. A través de su carrera ha vendido aproximadamente veinte millones de álbumes alrededor del mundo y recientemente su gira “Viaje Tour” alcanzó la sexta posición entre los tours más exitosos del planeta.

Los números lo avalan pero la crítica no y en #MúsicaMía odiamos los prejuicios y amamos los retos; así que a continuación te presentamos cinco temas de la inmensa biblioteca musical de guatemalteco, para que antes de juzgar, analices si, realmente Arjona merece el odio encarnizado que lo precede y lo persigue.

La subjetividad de la belleza es una premisa innegable; pero es verdad, que al interior del 'showbiz' existen ciertos estándares que miden la calidad del producto, desde el punto de vista musical y lírico. En base a esos dos presupuestos, nos sumergimos al interior del Mundo Arjona, para analizar cinco de los mini universos que el cantautor creó a lo largo de estos treinta años de carrera artística.

Cuando

Galería Caribe es el octavo álbum de estudio del guatemalteco Ricardo Arjona, con catorce temas a cuestas, trece propios y uno de la autoría de Jorge Luis Chacín, más cinco versiones acústicas y un 'bonus track'; el disco en el que participa gente de la talla de Cuco Peña, Sergio George, el grupo venezolano Guaco, Arturo Sandoval y Giovanny Hidalgo, fue producido por Tommy Torres y alcanzó el primer lugar en los 'charts' del Billboard como Mejor Álbum Latino y Mejor Álbum Pop Latino.

El álbum significó el primer riesgo sustancial en la carrera de Arjona, quien se alejó del pop para adentrarse en los mares de los ritmos tropicales, navegando por las aguas de la bachata, la salsa, el merengue, la guaracha y el son, entre otros.

Irónicamente o quizás muy adrede (usado como introducción a la Galería Caribe), Cuando, el primer sencillo del disco, fue la canción menos jugada de todas, la más pop. Una bachata en tempo lento, que alcanzó la posición número uno de los rankings musicales, en donde la percusión y los vientos generan una atmósfera especial y nostálgica, marco perfecto para lograr la intimidad necesaria por donde se despliega la figura literaria sobre la que gira todo el eje de la canción: la pregunta retórica. En Cuando, es el propio Arjona, el que a través de las interrogantes, reafirma, se trata de convencer una y mil veces que, el amor en esta relación, aún existe.

Cuándo fue la última vez que te besaron tanto
que dijiste mi nombre.
Cuándo te ganó el orgullo y escogiste el llanto
por no perdonarme.
Cuándo fue la última vez que un simple dejà vu
 me llevó hasta tus brazos.

Con una base de guitarra acústica, el hombre de las preguntas, quiere creer que no ha sido olvidado, siente que quedó mucho por decir y también por amar, estallando a través de un arreglo de cuerdas (violines) bien logrado. Al Arjona de Cuando, le duele la indiferencia, le molesta la soledad y aún cuando sabe que erró, no entiende a dónde fue a parar el amor, dónde desapareció.

Cuándo fue la última vez que te sentiste sola
 y llegaste a odiarme.
Cuándo llegó a convencerte el maldito despecho
que un clavo saca otro.
Cuándo te olvidaste que el caso no es entenderse
 sino que aceptarse.


Apnea

Su último disco, Viaje, lanzado en abril del 2014, nos trajo Apnea como primer corte musical. Un total de catorce temas, compuestos por el guatemalteco y producidos por la fórmula ganadora: Lee Levin y Dan Warner, además del propio Arjona, integran el álbum. Viaje, es también el nombre de la gira que ha llevado a Ricardo a recorrer en lo que va de lanzado el disco, más de veinte países, presentando más de cien conciertos, ante más de un millón de personas.

Quienes siguen la carrera de Arjona y quienes no, jamás podrán negar algo: los arreglos musicales del guatemalteco son de alta calidad y Apnea no es la excepción. Una balada pop bien estructurada, con aires grandilocuentes producto del ensamble de cuerdas finamente articuladas con el piano en una transición perfecta, hacen de este tema el mejor logrado del disco, conviertiéndolo inmediatamente en un clásico entre los amantes de la música del cantautor.

Cabe un siglo en este martes por la noche,
 dueles más que el peor dolor que se inventó,
el espejo lanza dardos de reproche,
hoy empieza lo que ya se terminó.

La esperanza se tiró por la ventana,
el insomnio se quedó a vivir aquí,
el ayer lo dejó todo pa’ mañana
y el mañana cuando esté, yo ya me fui.

En cuanto a la lírica; no hay duda que el mejor Arjona, es el que va por la vida sin pretender encajar a la fuerza, una frase tras de otra. Apnea, un título pretencioso pero a la vez útil, es la metáfora perfecta que logra condensar todo lo que se siente cuando se acaba una relación amorosa. Es ese querer desaparecer el que nos quita la respiración por unos segundos, dándonos la sensación de que morimos. Así de grave es el dolor de la separación, tanto que provoca Apnea.

No consigo respirar,
hago apnea desde el día en que no estas.
Caigo hasta al fondo del mar,
 arañando la burbuja en que no estas.
Imposible respirar, el oxígeno se fue de este lugar.

Y puede que el dolor de Arjona sea acusado de ser ostentoso como el título de la canción, (a partir de Viaje muchos conocímos el significado de la palabra Apnea), pero es dolor al fin y al cabo; y el que niegue que en algún momento de su vida sintió que moría de amor, miente; o es alguien que no ha vivido a plenitud el sentimiento.  El amor es capaz de elevarnos hasta las alturas o hundirnos en lo más profundo del mar y es justamente ahí desde donde escribe Ricardo.

Prisa de rendirse y claudicar, 
descenso en espiral y profundidad,
amnesia de pelear por respirar,
deseo de rendirse en soledad,
oxígeno golpeando una pared,
el pulso tropezando sin radar,
colapsa el corazón a su merced,
morir será mejor que recordar.

Puente

Puente es un tema especial desde todo punto de vista. Como el primer sencillo de Poquita Ropa, el décimo segundo álbum del cantautor, generó inmediatamente muchísima polémica por su contenido, que devela una preocupación constante en la vida personal, cultural y musical del artista: la situación de Cuba en el contexto mundial y las relaciones bilaterales con el país de las barras y las estrellas.

Comercialmente hablando, si bien la canción no ingresó con la fuerza de los anteriores 'hits' al ranking Billboard y fue prohibida en Cuba; a dos semanas de su lanzamiento, el álbum fue disco de oro en Chile, Estados Unidos, Colombia y Puerto Rico y disco de platino en México y Argentina.

Poquita Ropa significó un segundo riesgo en la carrera musical del artista; después de Galería Caribe, Arjona decidió desvestir su música, es decir, retirar los adornos y arreglos innecesarios a los temas musicales y trabajar un formato más limpio, mucho más orgánico, pero contrariamente a lo que el propio cantante y compositor pretendía, Puente fue el único tema del disco que, por más que pretendieron desnudar, según el artista: "no se dejó desvestir y se puso ese traje Caribe que tan bien le sienta a lo cubano.”

Habana,  siempre a las mitades,
tan mitad española, tan mitad africana.
Saben bien las olas
que en cada ventana siempre hay un testigo.
Habana,  juran los que saben, que no saben nada
pa' entender lo tuyo...
Habana,  tan cerca y tan lejos
como esos espejos que reflejan nada,
unos al bloqueo, otro a un trineo que jamás vio nieve.
Habana,  no ha podido dios ni los seiscientos santos,
 entender lo tuyo.

El traje Caribe al que hace referencia Arjona, es un arreglo musical en tres etapas sobre una canción de ocho minutos de duración; la primera de ellas, es una versión acústica del tema con presencia de piano profundizando el sonido y el impacto de la voz lastimera de un Ricardo que lamenta ver sufrir a La Habana y su gente, para luego ingresar a una balada rítmica con sabor a Centroamérica, en donde el canto es más esperanzador y da cuenta, no de las diferencias, sino de la inmensa cantidad de similitudes entre dos pueblos (La Habana y Miami) a los que solo divide las fronteras físicas del hombre. Finalmente, el Puente que tiende Arjona, decanta en una descarga más guarachero/salsera, sabrosa, divertida, irónica e integradora que habla de los miles de cubanos habitando Miami, haciendo de la isla americana una extensión de La Habana, una sucursal de la fiesta.

Mientras La Florida que es como esa tía que se fue a otro lado,     se sienta a extrañarte en la Hialeah de las coincidencias                 y yo que no toco vela en este entierro muero por la pena,            de no hacerle al mago y construir un puente de 90 noventa millas para que los primos corran a abrazarse como se merecen              y la ideología no se meta más en lo que no le importa,                que la historia es larga, y la vida es corta

Con relación a la letra; para Arjona nunca ha sido complicado hablar de Cuba y de la realidad de su gente, como una situación que además conoce desde cerca (ha viajado en innumerables ocasiones a la isla): rimas ingeniosas, que jamás pierden el ritmo y la cadencia de la guaracha y el son del Caribe al que alude, en una analogía que de todas formas logra su cometido: dejar en claro que La Habana y Miami son la misma cosa, llevan la misma sangre, son primas hermanas, viviendo separadas por la manifestación más racional y a la vez más nefasta del ser humano, la política.


Hay un cubano en La Habana, vendiendo habanos prohibidos,     se le han quedado en la cama, tantos sueños dormidos                    un cubano en La Habana, que es inventor de futuros,                                bloqueado a la americana el enemigo cianuro,                                                 un cubano en La Habana..                                                              un cubano en La Habana, que no es culpable de na'.  
               Hay un cubano en Miami rencores por tradición,                               South Beach es su Varadero la Ocean su malencón,                           un cubano en Miami tercera generación,                                        que habla de asere y consorte con la misma canción,                           un cubano en Miami,                                                             un cubano en Miami, que no es culpable de na'.

En suma, una pequeña muestra de afecto, para un lugar del continente con el que Arjona se siente ampliamente identificado.

Vamos hacer un puente, un puente hermano,                          vamos a unirnos todos con este tumbao.                             Guaracha la cubana con Celia y los Van Van,                               hay rastros de La Habana en Londres o en Milán...

Fuiste tú

Fuiste tú es el segundo 'single' de Independiente (2011), su álbum debut con disquera propia: Metamorfosis. Precedida por El Amor, en la canción colabora la nacida también en Guatemala, Gaby Moreno, una de las primeras artistas en firmar por el sello discográfico del cantante.

Para Independiente, un Arjona liberado de las exigencias de la industria musical, volvió a trabajar con Tommy Torres, quien es el co-autor de El amor (el resto de canciones fueron escritas íntegramente por Arjona) y ha sido el productor de muchos de los más grandes éxitos comerciales del natural de Jocotenango.

No es la primera vez que el artista se coloca en los zapatos de un personaje femenino para crear un contrapunto, para cocinar una historia de amor desde dos perspectivas, antes con Ednita Nazario, en Porque Hablamos o con Paquita la del Barrio en Ni tú ni yo, Arjona ya había sabido interpretar el sentimiento femenino, que al fin y al cabo es humano y no guarda relación alguna con el género. De hecho, si de algo sabe Arjona y mucho, es de cómo llegar a la psiquis femenina y Fuiste tú es prueba irrefutable de ello.

Fuiste tú, tenerte fue una foto tuya puesta en mi cartera,                un beso y verte hacer pequeño por la carretera.                             Lo tuyo fue la intermitencia y la melancolía,                                     lo mío fue aceptarlo todo porque te quería.                                Verte llegar fue luz, verte partir un blues.

El tema, es una balada pop que se inicia con los arpegios de la guitarra acústica de Gaby, que hace las veces de intro al piano de Arjona -su marca registrada- y la aparición de las cuerdas, esta forma de elevar la balada hacia lugares insospechados y elegantes a través del violín. El contraste rítmico, al margen de los arreglos musicales, se filtra entre la limpieza del registro vocal de Gaby y la voz grave del cantautor, que hacen de Fuiste tú, una canción pop nacida para triunfar.

Desde el punto de vista lírico, nuevamente asoma la rima, esta vez una rima gemela y consecutiva, que recoge analogías de sencilla interpretación, para dar la profundidad necesaria a este reclamo doloroso como alturado, que consigue una respuesta aniquiladora. La rosa y sus espinas, las nubes grises en el paisaje, nada es perfecto, ni siquiera el más perfecto de los sentimientos humanos: El amor.

Fuiste tú,  de más está decir que sobra decir tantas cosas,               o aprendes a querer la espina o no aceptes rosas.                     Jamás te dije una mentira o te inventé un chantaje,  las nubes grises también forman parte de paisaje.                                            Y no me veas así, si hubo un culpable aquí, fuiste tú.

Tarde (Sin daños a terceros)

Sin daños a terceros, lanzado en 1998, fue el séptimo disco de larga duración de Ricardo Arjona. Debutando en la posición número seis en el ranking Billboard, este álbum se convirtió en el primero del guatemalteco en alcanzar el Top 10.

Plagado de éxitos como: Desnuda, Dime que no, Olvidarte y Mentiroso, el álbum alcanzó disco de platino en los Estados Unidos, mientras que en Argentina, más de setecientos mil copias fueron vendidas.

En palabras del propio Arjona, Sin daños a terceros fue un disco sumamente personal, "de la piel hacia adentro"; un estudio interior que aterrizó en una serie de sentimientos comunes a muchos de nosotros, pero que muy pocos nos atrevemos a revelar, mucho menos a compartir. Así, Tarde es la historia de un amor a destiempo, un sentimiento hermoso que crece en la oscuridad de la vergüenza y se alimenta en el subterfugio de la costumbre de la vida diaria.

Justamente ahora irrumpes en mi vida,                                            con tu cuerpo exacto y ojos de asesina,                                       tarde como siempre, nos llega la fortuna.                                       Tu ibas con él, yo iba con ella,                                                  jugando a ser felices por desesperados,                                        por no aguardar los sueños, por miedo a quedar solos. 
Pero llegamos tarde, te vi y me viste, nos reconocimos enseguida, pero tarde, maldita sea la hora que encontré lo que soñé, tarde.

Y allí esta Arjona, desprovisto de recursos estilísticos, desarmado y vulnerable, sin metáforas, sin analogías, sin rima, sin ritmo, sin nada más que puro sentimiento.

Ganas de huir; de no verte ni la sombra,                                         de pensar que esto fue un sueño o una pesadilla,                          que nunca apareciste, que nunca has existido.                        Ganas de besarte, de coincidir contigo,                                           de acercarme un poco, y amarrarte en un abrazo,                         de mirarte a los ojos y decirte bienvenida.

Porque para describir sentimientos más profundos que el deseo, no hace falta acompañamiento musical, solo es necesario Arjona y un piano, casi, casi a capella, con el corazón en la mano. Porque perder y creerte ganador duele, pero saberte equivocado, tener la conciencia de ello, duele el doble. Sacrificar el amor verdadero, dejarlo ir, por no dañar a terceros inocentes requiere, mucho de valentía o tantísimo más de estupidez, usted decide.

Pero llegamos tarde, te vi y me viste, nos reconocimos en seguida, pero tarde, quizás en otras vidas, quizás en otras muertes.         Que ganas de rozarte, que ganas de tocarte, de acercarme a ti y golpearte con un beso,                                                                       de fugarnos para siempre, sin daños a terceros.

Cinco temas nos quedaron cortos y posiblemente amerite una segunda entrega de esta antología musical, que recoge lo mejor del guatemalteco, para beneplácito de algunos y en desmedro de otros.

Faltó hablar de canciones tan buenas como Cavernícolas, Desnuda, Usted, Si el norte fuera el sur, Dime que no, Quien diría, El problema, Quinto piso, Te quiero, Como duele, entre otras tantas de la pluma de Arjona, dueño de los mejores fans y las peores críticas.

Hasta entonces, seguiremos amándolo y odiándolo, en silencio o a los gritos, sin poder perderlo de vista; porque querámoslo o no, hace muchos años que el señor Édgar Ricardo Arjona Morales, más conocido como Ricardo Arjona es un ícono musical latinoamericano.

**Nota.- Para los que lo aman desde la época de Por qué es tan cruel el amor o Jesús, verbo no sustantivo y para los que fueron evangelizados después de nuestro post; Ricardo Arjona llega a Lima con su gira musical denominada "Viaje Tour" y se presentará este Sábado 14 de Noviembre, a las 9:00pm en el Jockey Club del Perú. Disfruten el momento y canten a todo pulmón; por lo pronto, tres de las cinco canciones que les presentamos en el post, están incluidas en el setlist del artista para la noche del sábado que viene.


Escrito por

Kreuza del Campo Gaete

Nadadora amateur en un mar de letras y surfer de olas musicales. En twitter y en instagram @kreuzapop


Publicado en

Música Mía

A través de mi visión de la música, te invito a emprender un viaje juntos por este maravilloso mundo.