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Caloncho: El arte de lo simple

Publicado: 2016-02-13

Dueño de una de las voces más melodiosas de la escena indiepop mexicana, Oscar Castro más conocido en el ambiente artístico como Caloncho, es ésa clase de músico que hace creer al resto que alcanzar el éxito es tarea sencilla.

Natural de Obregón (Sonora), ha vivido la mayor parte de su vida en Guadalajara (Jalisco), lugar desde donde comenzó a delinear una carrera musical que rápidamente lo haría abandonar el status amateur de la escena tapatía, migrando hacia las grandes ligas del Distrito Federal.

Y decimos “hacia las grandes ligas”, porque con un primer EP editado en setiembre de 2013 y bautizado como Fruta, ya para el 2014 había sido nominado como Mejor Artista Nuevo y como Mejor Álbum de Música Alternativa por la Academia Latina de la Grabación (Latin Grammy), consiguiendo de ésa manera, llamar la atención de una industria obsesionada con el artificio.

Con un primer acercamiento al mundo de la música a través de la batería, Caloncho decanta en la ejecución de la guitarra y ya sumergido en el sonido, busca completar el círculo añadiéndole sus propias composiciones y arreglos. En un primer  intento por hacer música públicamente, graba el EP Homeotermo que da a conocer en el año 2011 de manera digital; ya por ésas fechas, el sello pop melódico que identifica a Caloncho era sencillo de reconocer en temas como Bésame morenita, cover que inmortalizara el ícono mexicano Pedro Infante y que con total desparpajo, Caloncho haría propio.

Tras la experiencia de Homeotermo, un Caloncho alentado por su maestro de batería, productor y amigo personal, el músico tapatío Siddhartha, trabaja en un nuevo material que lo sitúe finalmente en la vertiginosa escena indie mexicana. Es así como nace Fruta.

Fruta es en el papel, el segundo EP de Caloncho, pero es el primero oficialmente en el corazón del artista. Con un nivel técnico y musical supervisado por el propio Siddhartha, Fruta incluye cinco temas entre los que sobresalen con notoriedad Chupetazos y Palmar, siendo este último el que lo catapultaría a la fama, no solo en México sino en todo el continente americano.

En un capricho del destino, en el año 2014, la Academia de la Grabación decide nominar a Caloncho como Mejor Artista Nuevo y a Fruta como Mejor Álbum de Música Alternativa, nominando también al disco El vuelo del pez de Siddhartha a la última categoría, situación que los convierte por unos meses en amigos y rivales musicales. Cabe resaltar que la pugna amistosa por el Latin Grammy no fue para ninguno de los dos, dado que en el 2014, los ganadores fueron Mariana Vega y el  el Romantisísmico de Babasónicos.

Con Fruta sonando en radios, televisoras y circulando en las redes sociales, los shows de Caloncho se fueron incrementando, así como fue creciendo el repertorio a tocar en cada uno de ellos. De aquellas piezas surgidas entre presentaciones y giras y de las composiciones que datan de años atrás, aparece la necesidad de grabar un Volumen II del álbum Fruta, para cerrar círculos, consolidar ideas y carrera, para que el público termine de enganchar. Entonces en junio de 2015 se agregan cinco canciones más al EP inicial, incluyendo una pequeña secuencia que contiene dos temas estrechamente relacionados como son: El derroche y Autocarnavalización, que son una especie de historia, previa/durante/posterior a una fiesta, con sus respectivas consecuencias, psicológicas y físicas.

En el mundo 'Carpe Diem ' de Caloncho, cualquier situación o sentimiento es digno de ser cantado y expresado; a decir verdad, todo lo que ocurre a su alrededor es capitalizado mediante la intervención de distintos sentidos, bajo diferentes procesos corporales y mentales que incluyen su exteriorización en las formas más pudorosamente simples, pateando la ortodoxia:

“Quiero que me rompas el hocico a chupetazos, quiero que me sometas y amarres de los brazos. Y quiero que me dejes todo el cuerpo hecho pedazos…”

Luego de oír los diez temas incluidos en Fruta Vol II, podríamos decir que Caloncho es un generador innato de ambientes musicales, un artista capaz de crear canciones con las cuales es imposible no relacionarse o repetir hasta el hartazgo, 'catchy songs', que les dicen. El universo de Caloncho, que atraviesa el prisma del pop, le permite navegar las aguas del rock en sus formas más sutiles, valiéndose del folk y el blues para vestirse, alimentándose fundamentalmente del reggae para existir, género musical que en palabras del propio Caloncho “caribeñaliza” todo su sonido.

Palmar

Palmar, el primer tema del definitorio Fruta Vol II, es una oda a las cosas simples de la vida: el sol, el mar, el sexo; todas y cada una de ellas retratadas con símiles inocentes, que nos envuelven y se pierden en la cadencia interminable del arreglo musical del tema.

"Que rico hueles a tropical,
pepino con chile y sal de mar ..."

Así digerimos sin querer, referencias sexuales implícitas en frases sencillas pero logradas como:

"Quisiera navegar cual sudor tu piel morena,
rumbo a hacerme vapor…
Y echarnos al sol, sin tu bañador."

Del título, Palmar es un juego de letras en las que se ha suprimido el artículo; “Para el mar” es a Caloncho: Palmar y punto. Y si de letras se trata, la lírica hace una obvia referencia a la nostalgia de poder disfrutar del momento perfecto, con la persona soñada, lejos del bullicio de la ciudad, en la playa, como inquilinos de la madre naturaleza, desnudos, felices.

A nivel musical, el 'slide guitar' hace de esta canción pop un tema con evidente inspiración country y tintes de música hawaiana. La base de batería, el solo de trombón y la notoria presencia de percusión menor logran cerrar el círculo de la sonoridad de manera precisa, invitándonos a flotar sobre las aguas del mar, mientras disfrutamos la melodía.

Chupetazos

Chupetazos es el epítome de la “Filosofía Caloncho”, esta balada pop con aires reggae, encarna lo simple y limpio de la palabra y su uso milagroso, teletransportador, mágico, sensual; todo en uno, condensado en dos minutos y cincuenta y dos segundos de canción.

No cabe duda que una de las fortalezas del mexicano, es manejar la dualidad del ser humano con singular maestría. Hay que tener arte para hacer de una declaración masoquista una canción de amor.

"Quiero que me rompas el hocico a chupetazos,
quiero que me sometas y amarres de los brazos.
Y quiero que me dejes todo el cuerpo hecho pedazos
y quiero rozarte, acariciarte con mis labios.
Inolvidable, para siempre."

Así, esta especie de neoromanticismo absolutamente descriptivo, da paso al coro del tema, que recoge anglicismos para naturalizar. Es que en la música de Caloncho, pareciera que nada es forzado, sino por el contrario, cae por su propio peso, encaja con suavidad en la estructura.

"Nipple contra nipple, o acostados de cuchara,
embonados con tu cara frente a mi.
Y a través de tus ojitos rasgados que son de tu alma la puerta,
pa' colarme y rascarte la parte de tu cerebro poeta."

El derroche

El humor es sin duda alguna uno de los elementos más presentes en la música de Caloncho. Utilizado como una especie de lubricante de la realidad, el mexicano echa mano de él para contar historias comunes a todos los seres humanos, con una franqueza que derriba los prejuicios y moviliza.

"¿Por qué te encanta amanecer orate?
Y luego lamentarte "que te desvelaste",
pero querías enfiestarte recio y te pusiste necio,
a sabiendas del precio."

El derroche es la descripción de una noche de fiesta salvaje con sus posteriores consecuencias lógicas. Inspirado en experiencias personales, Caloncho nos regala este psicoanálisis musical, especie de reflexión 'post party'  bien sabrosa, donde incluso la estética del video sirve para comunicar la intención: dar a conocer la “Crónica de Fiesta Pt. 1”; la Parte 2 llega con Autocarnavalización.

"Y es que no se cuando irme pa´ la casa,
cuando decir basta, hasta que explote en vasca.
Pero me gusta destruirme lento,
 me pone contento,
disfruto intenso el tiempo".

Desde lo musical, con una intro que nos hace soñar con el rock de los 60’s, el tema nuevamente navega las aguas del folk, sin perder el elemento tropical de vista.

"Que derroche de felicidad, nos besábamos la frente. Y
a sabía que sería tal, estado al día siguiente."

Julia

La balada más orgánica del disco, destaca no solo por su tratamiento musical, sino por la temática de la lírica, ya que es una canción de cuna creada para una hija que no existe, que aún no ha nacido.

"Bonita beba, duerme tranquilo,
cierra tus ojitos,
mañana será otro día"

De acuerdo a Caloncho, Julia se le presentó casi como una epifanía; mientras dormía, soñó la melodía y sin reparar en el origen del sueño, se dejó llevar por el frenesí de la señal, incorporándose a escribir la letra de la canción a penas abrió los ojos. La tituló Julia en honor a su abuela paterna.

"Y vuela en los cielos y nada en los mares,
conoce a Bob Marley, disfruta el instante.
Apago la luz somos humanos cansados,
no tengas miedo que aquí me quedo a tu lado (a tu lado)".

Con Julia, el mexicano afianza el concepto de que en su música nada es calculado; por el contrario, el álbum está una construido en base a corazonadas, unas muy melódicas y orgánicas, pero al fin y al cabo, pura intuición musical.

Guitarras acústicas, percusión menor, la tarola de una batería y un trombón para inventar sonidos que nos llevan a rememorar el de las 'Marching Bands' gringas, hacen de esta pieza en la que incluso hay silencios amenizados, un tema único, una verdadera joya.

"Sweet dreams, sweet dreams…"

Loco

El Bonus Track llega con un tema incluído en el álbum El vuelo del pez (2014) del compadre de Caloncho, el gran Jorge Siddhartha, ex baterista de Zoé.

El tercer sencillo de esta multinominado disco, es una composición de ambos.


Escrito por

Kreuza del Campo Gaete

Nadadora amateur en un mar de letras y surfer de olas musicales. En twitter y en instagram @kreuzapop


Publicado en

Música Mía

A través de mi visión de la música, te invito a emprender un viaje juntos por este maravilloso mundo.